En la agencia llevamos tiempo queriendo escribir sobre una de nuestras especialidades: crear un buen claim de marca. Casi nada. Y aprovechando que hemos encadenado varios proyectos últimamente en los que hemos tenido que empezar por el claim, hemos hecho una lista de caminos y técnicas que ayudan a dar en el blanco:
1. Empezar por la esencia de la marca
Antes de escribir una sola palabra, identifica qué quieres transmitir: personalidad, valor, promesa. Pregúntate: ¿qué queremos que la gente sienta al ver nuestra marca? Esta claridad es la base de todo claim memorable.
2. Jugar con la simplificación
Un claim funciona cuando dice mucho con poco. Para ellos hay que eliminar lo innecesario, usar verbos activos y recurrir a frases cortas y rítmicas.
3. Explorar emociones
Los claims más efectivos conectan con emociones: orgullo, deseo, felicidad o incluso humor. Otra técnica: vincular beneficio y promesa, algo que haga pensar “esto es para mí”.
4. Combinaciones y giros creativos
Aquí entra la parte divertida: es obligatorio probar metáforas y analogías que convierten ideas complejas en imágenes memorables. Los juegos de palabras, siempre en su justa medida y en la fina línea que lo separe del chascarrillo, incluso alguna hipérbole exagerada que saque una sonrisa.
5. Dormir
Un buen claim no sale el primer día. A veces, el mejor aparece después de muchas versiones que no funcionaron, incluso de combinar partes de otros que estaban descartados. Lo mejor cuando estamos saturados es dejarlos respirar, dormir, y volver a enfrentarse a ellos con ojos y mente descansados.
Un buen claim nace de entender la marca, simplificar, emocionar, jugar con palabras y probar hasta dar con la combinación perfecta. Creatividad con método… y con libertad.


